Devastación de una raza. Parte 9:
El cambio interior
Para alcanzar ese cambio interior, indispensable para lograr nuestra liberación, debemos buscar afanosa y tenazmente, y aferrarnos a esa tabla de rescate o redención, a esa resplandeciente incandescente fuente inmaculada, que se halla en un inmenso mar, y es el refulgente “Cristo Cósmico” el cual flamea en el centro o núcleo de todo ser viviente, pero que por ignorancia estamos empeñados, obstinados, en enturbiar y extinguir, para quedarnos remando en las arenas de un desierto inexistente e irreal.
Contenido de la serie de artículos «Devastación de una Raza»
Parte 1: La escabrosa degradación sexual que nos rodea.
Parte 2: El valor de la palabra entre caballeros del pasado.
Parte 3: La esclavitud tecnológica y la siniestra planificación de la pandemia
Parte 4: Impunidad y falsa paz, la decadencia espiritual y las creencias erradas de la modernidad.
Parte 5: Destruimos al planeta condenándonos a nosotros mismos.
Parte 6: La inevitable catástrofe final, la pandemia y el inicio de la tercera y última confrontación mundial.
Parte 7: Los falsos dirigentes, guías y líderes espirituales de este triste mundo.
Parte 8: Cosechando lo que sembramos.
Parte 9: El cambio interior.
Parte 10: La solución a los terribles acontecimientos que se avecinan.
De las aguas de este mar hay que separar las aguas de las aguas, es decir, separar esa fuente cristalina, invulnerable, indestructible, de las aguas grotescas, contaminadas, para que logremos obtener esa semilla o simiente pura, el elixir de la larga vida, para que se manifieste aquello que no es de la carne, que no es de la vulgar pasión animal, bestial, sino que es algo sublime y que está más allá, muchísimo más allá de lo conocido, de lo palpable, y para llegar a percibirlo es necesario, indispensable, vital, cuidarnos a capa y espada, aplicando nuestra voluntad y sobre todo nuestras energías sexuales,
mediante la verdadera castidad, cuidándonos de las promiscuidades, de esa mezcolanza de bajas pasiones, de esas desbordantes lascivias, libertinajes…, y de todo ese océano de ruindades que han sido y son nuestros eternos dirigentes, aquellos que nos han convertido en histriones o mimos de este inmenso teatro llamado mundo, donde el flujo y el reflujo de estos caudalosos y arrolladores ríos humanos, nos conducen por los cauces siniestros y rastreros de una noche sin fin, eternamente tenebrosa, marchando como androides jadeantes por una ruta interminable, hacia el insondable mundo de las sombras.
La triste realidad de la que somos artífices, es producto de la desbordante inercia, de la inherente desidia que siempre nos acompaña, y que no nos permite romper esa terrible cadena, para así poder activar esa fuerza demoledora que existe en todos los seres humanos, pero que ha permanecido y permanece sepultada, debido al pavoroso sueño de la Consciencia, por vivir envilecidos en el profundo letargo de la abrumadora torpeza del mundo de la ilusión.
Por estos y muchos otros poderosos motivos, debemos empezar por escudriñar nuestro universo secreto, para descubrir y descorrer las rejas de esa espantosa mazmorra o prisión interior, e iniciar la decapitación e incineración de esos siniestros actores que nos han segado en todas nuestras existencias; tenemos que luchar por analizar uno por uno esos facinerosos elementos o dirigentes, que nombran en nuestra parte íntima a los perversos protagonistas o actores, para que cada uno represente un execrable drama, para destruir no sólo a nuestros semejantes, sino también para exterminarnos a nosotros mismos.
Si llegamos a la comprensión de estos nauseabundos y mezquinos dirigentes, de estos ignominiosos actores que laboran en este escenario del coliseo humano, podremos cercenar o decapitar a estos apestosos e inmundos endriagos o serpientes de múltiples cabezas, que han convertido siempre nuestro recinto interior en una cloaca maloliente, en donde nuestro puro y refulgente Ser Interior debe tener su luminosa residencia. Por medio de la limpieza y purificación de nuestro cuerpo físico, tanto interior como exteriormente, podremos conocer y obtener este bálsamo de vida.
Es obvio que en esta actividad u obra, que cada uno de nosotros debe realizar, está incluida la urgente e inaplazable tarea o misión de orientar a nuestros congéneres o semejantes, entregándoles las enseñanzas de liberación interior en forma desinteresada, sin distinción de clases, con buena voluntad, sin fanatismos ni mitomanía, sin mentiras, sin rebusques, con humildad, con sensatez; recordemos que ¡el que da, recibe! aquel que labora o trabaja correctamente, con comprensión, en forma continua, con tenacidad, con carácter férreo, con una mística superior y no santurrona,
logra esa cristalización de seguridad indeleble, permanente, para no ir a caer como caen los delebles mojigatos, los que retroceden con el primer tropiezo, dando marcha atrás, como aquellos débiles y presuntuosos que prefieren volver a su nublado y oscuro mundo de la gente común, de las manadas, de los que no permiten que les refuten o les hagan ver un error, es decir, esos pobres enclenques que regresan o se esconden en su cloaca al igual que ratas de alcantarilla, como reza el proverbio en las escrituras: “El perro vuelve al vómito y la cerda después de bañada y perfumada regresa a revolcarse en el cieno”, es decir, al pestilente lodo o podridero, a friccionarse de nuevo en él.
Estos son precisamente aquellos testarudos, recalcitrantes, que se sienten con la suficiente autoridad para criticar a las demás personas, de algo que ellos no lograron hacer por ignorancia, por estupidez o incapacidad; no poseen la más mínima potestad moral para señalar a nadie; insensatos que no fueron capaces de eliminar un defecto, pero sí atacan a aquellos que están luchando infatigablemente por depurar sus errores, con el generoso fin de orientar sabiamente a sus semejantes; estos cínicos que así obran no se enteran en lo más ínfimo que la espada de la Ley los aguarda para darles su merecido por torpes y fanáticos.
Esta observación o anotación la hacemos con el fin de hacer ver cómo o de qué manera, los insensatos, obstinados, después de conocer una sabiduría real, objetiva, trascendental, le vuelven la espalda y regresan a sus antiguas vidas de mecanicidad, de rutina y automatismo, porque para estos perversos es más fácil el camino de la comodidad y la perversión.
En síntesis, estamos naufragando, sumergidos en el lodo de la miseria interior. Los verdugos o azotes del hambre, mostrarán sus desgarradoras fauces en forma cruel, brutal…, y nosotros pobres almas desposeídas de conocimiento, tomando todos estos acontecimientos o sucesos como un sueño fugaz, viendo las cosas, no las vemos; vivimos con la Consciencia en un profundo entorpecimiento en el fondo de un océano sin fin.
De repente, muy presto, escucharemos los ensordecedores lamentos, quejidos, gemidos, clamores…, de nuestros padres, hijos, hermanos, familiares, amigos, muriendo con insoportables dolores; esto será algo pavoroso, demencial, y nosotros seres inconscientes, sin poder hacer nada para auxiliar o remediar estos terribles padecimientos, estas interminables pesadumbres.
Contenido de la serie de artículos «Devastación de una Raza»
Parte 1: La escabrosa degradación sexual que nos rodea.
Parte 2: El valor de la palabra entre caballeros del pasado.
Parte 3: La esclavitud tecnológica y la siniestra planificación de la pandemia
Parte 4: Impunidad y falsa paz, la decadencia espiritual y las creencias erradas de la modernidad.
Parte 5: Destruimos al planeta condenándonos a nosotros mismos.
Parte 6: La inevitable catástrofe final, la pandemia y el inicio de la tercera y última confrontación mundial.
Parte 7: Los falsos dirigentes, guías y líderes espirituales de este triste mundo.
Parte 8: Cosechando lo que sembramos.
Parte 9: El cambio interior.
Parte 10: La solución a los terribles acontecimientos que se avecinan.
Bibliográfia.
2018. Psicología Regenerativa Integral y Revolucionaria La Revolución de la Consciencia Filosofia de Vida. © Laureano Rodriguez Morales. https://www.psicologiaregenerativa.com/libros/
Imagenes:
https://pixabay.com/es/photos/cueva-t%c3%banel-subterr%c3%a1neo-entrada-94193/
https://pixabay.com/es/photos/sable-espada-polonia-historia-rey-1859774/
https://openclipart.org/detail/75637/men-bathroom
