Una de las maravillas más grandes de la creación , es aquel gran ser llamado Mujer, viva representación de nuestra Madre Naturaleza; como todas las criaturas hecha a imagen y semejanza de Dios; un verdadero jardín con el cual se adorna un paraíso; creada para dar luz, color, brillo, perfume, alegría y armonía a todo lo que ha existido, existe y existirá; deshonrar a este gran ser es mutilar el universo, es castrar el pensamiento Divino, es tener la cabeza llena de piedras o guijarros, es querer destruir la escultura viviente más perfecta, es irrespetar a quien en ese recito sagrado que es su vientre, nos dio cuerpo para recibir la vida.
Es necesario que regresemos a ese pasado luminosoen donde la Mujer era respetada, venerada y amada por seres diferentes a los de esta época decadente y materialista, en donde sólo es mirada como un simple juguete sexual que se usa y se desecha, un instrumento para saciar deseos morbosos, pasionales.
Hoy en día vemos dolorosamente que la Mujer está pasando a un plano lamentable de degradación, debido a la mentalidad negativa de la mayoría de los sereshumanos.
Utilizada como distintivo, como anzuelo para el despliegue publicitario, pues si no exhibe un cuerpo de Mujer semidesnudo o desnudo, la publicidad no tiene ningún valor.
Tenemos que luchar por reconocer y comprender de nuevo en ella, ese valor incalculable como madre, como esposa, como hermana, como hija, como amiga o compañera, con el pensamiento, la palabra y la obra.
No macillemos más a éste noble ser llamado Mujer; pensemos y actuemos en forma superior e inteligente, transformemos ese instinto bestial y pasional para que adquiramos autoridad moral, y en un momento de lucidezpodamos enseñara las juventudes a comprender el incalculable valor de la Mujer, quien fué, es y será el símbolo del amor, y el amor no se profana.
¡Qué alegría, que felicidad que llegáramos a reconocer plenamente el sublime, profundo y grandioso poder de la Mujer!, por esto digo: «Mil y mil veces bendita sea la Mujer, porque sin su vientre no existiría el varón».
Mujer, exija sus derechos como creadora, como recinto que da vida; no se convierta en un simple pasatiempo sexual; abra los ojos y valórese, no permita que la traten como conejillo de indias, ni tampoco que su sagrado cuerpo sea ese telar donde se tejen los bajos instintos de aquellos que así piensan; levante la bandera de la dignidad y no tema perder la batalla, en usted está ser una «reina» o una pobre y atormentada «esclava» de un triste y doloroso destino.
Cuando Dios creó a la Mujer, el todo se iluminó, las plantas florecieron, y el universo cantó.
Impregnada de belleza, su tierna imagen plasmó, para llenar de dulzura , lo que Dios originó.
Sobre la faz de la tierra un perfume aspiró, es la presencia divina, de la amada de que posó.