QUIETUD MENTAL Y CONCENTRACIÓN
Alerta juventudes sobresalientes y audaces, que los moradores de la tierra están anhelando ver el fruto, la conquista de los rebeldes inteligentes y gallardos; de aquellas mentes brillantes que no se dejan convencer o arrastrar por la perversidad, por las porquerías de esta raza, en donde el noventa por ciento es degenerada y destructora; los invito en el acto, sin tardanza a investigar en forma inteligente, para qué vinimos a esta maravillosa esfera terrestre, cuál es el objetivo de vivir, para que así no se vayan a convertir en borregos o servidumbres de los malandrines o perversos, portadores del pavoroso virus del vicio y la maldad.
Las juventudes no deben vivir a ciegas como androides o jadeantes zombies, sin ningún ideal,
siendo manipulados por seres corruptos, pervertidos, cuyo único objetivo es sumergir, atar a la niñez, a la adolescencia en el fatídico mundo de las drogas, la concupiscencia,…, debilitando, marchitando así sus valores, su talento, y sobre todo su felicidad, su destreza o experiencia de existir recta y equilibradamente.
Los distorsionadores o deformadores de las mentes infantiles y juveniles, las dirigen o adiestran en forma maligna, destructiva, haciendo de ellas interminables laberintos de corrupción, forzándolos así a marchar por los escabrosos y abismales caminos del mal, de la ruina psicológica, convirtiéndolos en indomables rebeldes sin causa; esta es la meta catastrófica a la cual los conducen estas hienas de la perversión; por ejemplo, los adoctrinan consejos como estos:
no se dejen mandar de esos achacosos -los padres- enfréntelos y háganse valer como varones o como hembras, ustedes deben ser independientes para hacer lo que les plazca, lo que sea de su agrado; nadie tiene potestad o autoridad para dirigirlos, o decirles lo que deben o no deben hacer ; sean libres como las aves, como el viento; que desean beber, háganlo, beban sin temor; que quieren divertirse con el sexo, divirtiéndose con plena libertad;
que desean fumar y consumir drogas, consúmalas, y así verán que esos anticuados longevos -los padres- se tiene que acostumbrar a sus ansias o deseos y callarse; ustedes tienen todos los derechos, las leyes los amparan y les dan privilegios; si quieren irse de rumba a la hora que deseen, no teman, no lo duden, háganlo; no tienen porque pedirle permiso a nadie, y si sus progenitores o papás quieren oponerse, demándelos por querer quitarles el derecho al libre albedrío, por traumatizarlos psicológicamente…, y así en esta forma falaz, embaucadora, los van adiestrando o conduciendo por los ásperos o accidentados caminos de la degeneración, de la pavorosa corrupción dirigida por esos rastreros abyectos del bajo mundo, desadaptados del espíritu que hoy abundan como la mala hierba.
Sin embargo a las inexpertas juventudes no solo se les hace marchar por esos tortuosos caminos -como anoto anteriormente- sino que también se les conduce por las turbulentas rutas del asesinato, de la violencia sexual, del robo, de los enceguecedores y condicionantes juegos de azar, los desvíos sexuales de toda indole, la estafa, el parricidio, el matricidio,…, y otras nauseabundas y repugnantes prácticas y adiestramientos malignos, que jamás imaginaron.
Desafortunadamente, parte de estas desventuras o infortunios sin temor a equivocación, se debe precisamente a la ausencia de los padres que en la lucha por la supervivencia, en la ocupación laboral no están alerta, atento, ni al pie de sus hijos observando sus actos, corrigiéndoles sus errores, enseñándoles la rectitud en todos los campos, aconsejándoles todo aquello que se debe o no hacer, previniéndolos con mucha claridad.
Recuerden siempre, que la mayor y más importante educación, la verdadera formación, deben aportarla los padres responsables y sensatos, ¿a qué padres no les gustaría ver el triunfo, la florescencia de sus descendientes? desdichadamente en esta época, en esta escabrosa edad de hierro, de turbulenta y desafiante complejidad -como anoto antes- ya ambos padres en muchos casos, deben trabajar para poder cubrir todas las necesidades u obligaciones del hogar, ya que uno solo no puede suplir o satisfacer los gastos que esto demanda; y por tal motivo, muchas veces les es difícil estar todo el tiempo al tanto de su progenie, y se ven obligados a encomendar el cuidado de los niños o adolescentes, a entidades o personas que no conocen a fondo, sin saber muchas veces, cómo los van a tratar, o cómo los van a orientar o a corregir, si los van a dejar a la deriva, desorientados por carecer de la conducción correcta y necesaria para un buen desarrollo o evolución de su existencia.
Pero también es cierto que los progenitores no deben buscar como pretexto o justificación, el que no les queda un minuto de tiempo para dedicarle a sus hijos porque esto no es verdad; veamos; se puede sacrificar parte del tiempo de parranda, de compromisos sociales, del bingo, la partida de ajedrez, la bebeta, billar, el chateo, las redes sociales,…,ahí vemos que sí les queda tiempo hasta para murmurar y hacer chismes…
Otro de los aspectos muy importantes que no podemos dejar de lado o pasar desapercibido, es el que desafortunadamente la mayoría de las juventudes de esta época tenebrosa, no valoran ni respetan a sus antecesores, no reconocen ni les dan el mérito que merece, por el contrario les «muerden la mano cuando les dan el pan», no les agradecen cuando los proveen del vestido, los juegos, las medicinas, las diversiones, la educación,…, en síntesis de todo lo necesario para que nada les falte y estén siempre satisfechos, felices.
Desgraciadamente muchos adolescentes no toman en cuenta, o no comprenden los penosos o difíciles sacrificios que la mayoría de los padres responsables y sensatos, tienen que pasar para hacerle frente a estas obligaciones, tan esenciales, tan fundamentales, para que sus hijos estén bien atendidos, contentos, para que no sufran necesidades en su existencia; batallando en todas las formas para que se formen como profesionales, y en un futuro no sean unos seres inútiles, ignorantes, un estorbo para la sociedad y esclavos del sufrimiento y la maldad.
Infortunadamente el agradecimiento, la gratitud que muchos padres reciben es el insulto, la burla, los ultrajes, el desprecio, el ser desautorizados, desaprobados cuando se les advierte de un fracaso, cuando se les pregunta con quien o con quienes van a salir, o que van a hacer o a qué hora regresan, cuando se les previene o se les advierte sobre los peligros de la droga, las enfermedades de contagio sexual u otras infinidades de fracasos y perversiones, entonces vemos como se alteran,…, tratan a los padres a las patadas, los insultan, los acusan de entrometidos, de anticuados, de pasados de moda, de obstaculizarles la libertad; les exigen privacidad, no les permiten entrar a la alcoba para que no se enteren de sus diabluras o picardías; son prepotentes, engreídos, exigentes…
Ya los progenitores para muchos adolescentes son unos subordinados, unos esclavos, ellos pueden gritarles, arrojarles o tírales los objetos al suelo, a la cara,… son tercos, rebeldes sin causa, no agradecen la benevolencia o generosidad de sus precedesores que luchan y se desvelan por ayudarlos, complacerlos con todo lo necesario…, me estoy refiriendo a los padres consncientes, responsables, cumplidores con esa difícil tarea; por todo esto se hace urgente, primordial, crear nuevas didácticas, nuevas normas o formas, o regresar a las reglas del pasado, donde se enseñaba el respeto y el valor por los mayores, el aprecio por los esfuerzos que hacían sus procreadores para llevarlos. Las juventudes deben crear consciencia, para que comprendan que están refugiados a la sombra, bajo el amor y el calor de ellos.
Realmente, hoy día no se da una correcta educación, como en la antigüedad, esto es algo que no se puede refutar, es una verdad contundente así no acepten esta afirmación, muestra de esto es como actúan la mayoría de las adolescentes y jóvenes. Indudablemente debemos tener en cuenta también, claro está, las precarias enseñanzas que se imparten en ciertas instituciones en donde laboran muchos «docentes”, no solo impreparados y sin mística, sino que también están sometidos a ciertas políticas gubernamentales, condicionándolos a hacer lo que ellos suponen que debe ser la instrucción a la niñez y a las juventudes, y debido a esto se hace necesario, urgente e indispensable que los padres de familia se pongan al frente, vigilantes de estas situaciones tan desagradables y monótonas.
Es muy triste que en la mayoría de las instituciones universitarias se tenga como única meta preparar al estudiantado para salir a ganar dinero, pero no se fomente en ellos el sentido del servicio de sus semejantes esos conocimientos, y especialmente adquirir sencillez, humildad de servicio. Porque entre más encumbrado, más exaltado esté, más debe acercarse a aquellos carentes de esos privilegios que ellos poseen.
Muchos profesionales en diferentes áreas, ya sean ingenieros, médicos, abogados…, son intratables, tan orgullosos e intocables, no aceptan que alguien, que se según ellos no esté a su nivel, le haga una observación, una sugerencia, o discrepe de su opinión, por que válgame Dios, la detonación de las bombas de Nagasaki e Hiroshima, no tiene comparación con la reacción de estos personajes; qué bueno sería que a los estudiantes de todos los niveles se le enseñara en forma clara y contundente, una psicología revolucionaria y no contemplativa, donde les inculcaran normas de respeto y de aprecio por el ser humano y su vida, y, no esperar solamente que al terminar el curso de información de una carrera los traten como a dioses, como a seres supremos, más grandes que las demás criaturas que pueblan este plano, hay que enseñarles a ser cumplidores y honestos con su ética, con su profesión, en el trato con sus semejantes, dejando a un lado el engreimiento, los adormecedores falsos honores, el envanecimiento…
Formar seres de bien es una labor muy respetable, la cual le pertenece primero y especialmente a sus progenitores, quieren deben disciplinarlos, corregirlos, orientarlos con buenos consejos, advertencias…, pero es mi opinión, que cuando son desobedientes, demasiados rebeldes, una que otra palmada es necesaria, ya que la represión en este caso no es solo psicológica sino también física, ya que existen seres que no aprenden con el solo consejo, todo es dual; sin embargo con esto no quiero decir que haya que cogerlos a palos, patadas o látigo e forma salvaje, violenta.
También debo ser muy enfático, muy claro, en decirles a los padres, sin pretender quitarles su autoridad, sus derechos, y con todo respecto, que ustedes no son propietarios de sus hijos, como muchos piensan ya que estos no son un objeto, los progenitores son sus protectores, orientadores, guías…, pero ellos son libres física y espiritualmente -claro está- dentro de un orden correctamente definido, tanto moral como materialmente. Con referencia a los hijos, estos no deben confundir libertad con el pavoroso y enajenante libertinaje, y tener en cuenta el respeto por los padres, dándoles el digno y merecido mérito como sus benefactores, porque mientras se viva bajo la protección de ellos, se debe hacer consciencia de sus valores tan relevantes y desinteresados y cumplir con las normas de cada hogar. También deben tener en cuenta que sus progenitores fueron el puente o la puerta de entrada, para que ustedes las juventudes llegaran a este plano a adquirir experiencia y a buscar el camino para alcanzar otros niveles de consciencia, y así cuando tengan una madurez de criterio, puedan hacer su elección con base en una apropiada y correcta educación.
Es lógico que el gobierno tiene constitucionalmente el deber de aportar y velar por la salud, la educación y el bienestar de la niñez y la juventud; pero debemos tener presente que estos adolescentes no pertenecen al estado o aciertos psicólogos o a entidades que se arroguen o se tomen el derecho de dirigirlos o gobernarlos a su antojo ¡no!. Argumentando el libre desarrollo de la personalidad de los niños y adolescentes, se pretende que los padres los dejen hacer lo que se les venga en gana, que se malcríen y se echen a perder; porque desafortunadamente cuando se convierten en adultos desadaptados que transgreden las leyes, ese mismo estado va a optar por recluirlos en prisión, y son las familias quienes deben cargar con este lastre.
También me dirijo a aquellos que piensan en traer hijos a este mundo escabroso, espantoso, y muy respetuosamente, les recomiendo o les sugiero, es una opinión muy personal, que si ustedes verdaderamente aman tanto a los niños, si los adoran con vehemencia, intensamente como dicen, no comentan la monstruosa actitud de traerlos a este mundo en esta época de terror a sufrir lo indecible, a inundar el planeta de amargas lágrimas por las turbulencias atrocidades que estamos viviendo y las terribles que se acercan vertiginosamente; es mucho mejor, más generoso, benevolente…, estar solos, que rodeados de dolor y la amargura de sus hijos en esta esfera donde el sufrimiento no tendrá límites; o son ustedes aquellos que prefieren traer hijos a un mundo en donde grandes, criminales, transgresores de las Leyes Divinas y humanas en cierto países, están utilizando no solo cadáveres humanos sino lo que es peor, seres vivos para realizar horrorosos, escalofriantes e inmundos experimentos.
Esto es únicamente una pequeña muestra de las terribles atrocidades que vemos cada día en este caos que nos rodea. Debido a estas y a muchísimas otras monstruosas y execrables acciones, es que me atrevo a dar este concepto con respecto a no traer hijos a este mundo, pero de ninguna manera pretendo forzar el libre albedrío de nadie en relación con la concepción.
Cortésmente les sugiero: tengan misericordia, pongan toda su voluntad de frente eviten cometer este devastador error garrafal, hagan consciencia de la aflicción que van a vivir estos inocentes seres que no están pidiendo que los traigan a compartir el pan amargo de este mundo en estado involutivo, donde ya no vale la pena mucha solvencia económica, mucha riqueza, porque está ya no podrá solucionar nada de la progresiva turbulencia, de la terrible catástrofe que hasta ahora está en su comienzo, sin embargo hay que luchar para lograr salva, como dice el dicho: «del ahogado el sombrero«, porque la mayoría de la humanidad espera que el Creador nos resuelva esta terrible calamidad, pero desafortunadamente Él, no va a resolver los daños causados por la ignorancia, la desenfrenada codicia, la ceguera espiritual…,del hombre.
Reflexionemos profundamente cual es el objetivo de traer una inocente alma para condenarla a un largo y aterrador suplicio, esperando una muerte dolorosa, no solo física sino lo que es peor, psicológica a largo plazo; no les parece terrorífico ve pequeñas criaturas muriendo de hambre, de enfermedades terribles, dolorosas, y evidenciar que no existe solución, aun teniendo, como lo anuncio antes, todo lo necesario económicamente y, no encontrar comida, ni medicinas para atender a estos seres que no tienen la capacidad de percatarse, de comprender la dolorosa situación que los aqueja; los cuerpos médicos, desafortunadamente ya no podrán ejercer su inapreciable e imprescindible profesión, debido, posiblemente a que la mayoría de los que verdaderamente se sacrifican por la humanidad, lamentablemente pueden –Dios no quiera-ser infectados con los mortales virus u otros patógenos; por otro lado la comida se va agotando a corto plazo, la parte financiera va sucumbiendo a grandes rasgos…, en síntesis, hay que ser realistas en este mundo el cual hemos desmembrado, por no decir destruido, y es poco lo que podemos esperar de la parte positiva, no sembremos más lágrimas y dolor.
Muchos padres quieren evitar que sus hijos sufran lo mismo que ellos, o que carezcan de las cosas que ellos no tuvieron, y por este motivo los malcrían y no les permiten luchar por obtener lo que desean y así puedan valorarlo; evitarles cometen errores es imposible, porque cada ser humano tiene que vivir y experimentar lo que les corresponde; los padres orientar y dirigen, pero es necesario dejarlos vivir y aprender. Por triste que nos parezca existen seres que aprenden viviendo del error ajeno, pero otros deben vivir experiencias tristes para aprender, y a veces ni así lo logran.
Tanto padres como hijos deben aprender a ser comprensivos.
Quien domina la mente se domina a sí mismo.
A los
hijos les digo que cuando llegaron a este mundo no venían con catalogo
de instrucciones y los errores que sus padres comenten con ellos en la
gran mayoría de los casos es inexperiencia, ya que en ninguna
escuela o universidad se enseña a serlo y esos padres tiene una programación
predeterminada por las generaciones que les precedieron, con todos sus
aciertos y fracasos.
Si deben
guiarlos y orientarlos de la mejor manera, pero nunca querer
forzarlos a seguir el mismo sendero que el de ustedes.
Así que
solo nos queda luchar por barrer y limpiar nuestra parte interior como
lo he explicado en varios de mis libros o escritos, con el fin de despertar
consciencia, para llegar a la liberación total.
Bibliográfia.
2018. Psicología Regenerativa Integral y Revolucionaria La Revolución de la Consciencia Filosofia de Vida. © Laureano Rodriguez Morales. https://www.psicologiaregenerativa.com/libros/
Imagenes:
https://pixabay.com/es/photos/desliz-peligro-descuidado-709045/
https://www.pexels.com/es-es/foto/charla-coche-comunicacion-concentrarse-230554/
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