Acerca de la Reencarnación o Ley de retorno y la ley de causa y efecto (comúnmente llamada Karma y Darma). Antes que nada, es necesario que acabemos con esa equivocada y absurda creencia que la vida es una sola, la cual vivimos como si fuera una línea recta que va de la cuna al sepulcro, en donde termina todo, porque eso no es así; la vida es un círculo completo de nacimientos y muertes sucesivas. Esto es la reencarnación.
Contenido
La Ley de Causa y Efecto o Ley del Destino
Ley de acción y reacción o Ley de Karma y Darma
«Con la vara que mides seras medidos»
Introducción

Retornar es regresar al punto de partida para iniciar un nuevo ciclo, una y otra vez; esta es una Ley Universal para todo lo que existe, y en cada ciclo se avanza o retrocede; los seres humanos no somos una excepción a esta Ley. Se avanza cuando adquirimos conocimiento, cuando Despertamos Consciencia, o se retrocede cuando perdemos valores y adormecemos la Consciencia con los errores o las faltas cometidas
Nacemos y morimos para volver a nacer y morir nuevamente, este proceso lo repetimos en muchas oportunidades; el objetivo de esta repetición es adquirir conocimiento o realizar cursos que nos ayuden a evolucionar, pero si queremos llegar a la perfección, debemos trabajar en el Despertar de nuestra Consciencia o el Conocimiento de Sí Mismos.

Qué es la Reencarnación
La reencarnación nos da la oportunidad para reparar los errores cometidos en existencias anteriores, debemos entender que cada acto que realizamos en la vida, deja sus consecuencias o sus huellas; las cosas buenas generan buenas consecuencias, y las malas generan sufrimiento y dolor, bien sea a corto o a largo plazo, es decir en la actual existencia o en la próxima.
El budismo, el hinduismo, el taoísmo, el judaísmo y otras culturas también comparten esta realidad de la Reencarnación, porque el cristianismo actual no la acepta, sin embargo en los tiempos de Jesús y sus apóstoles, y en los años siguientes, es decir, durante el cristianismo primitivo, ésta era ampliamente aceptada; a medida que fue pasando el tiempo y según la conveniencia de la nueva iglesia, el pensamiento o la concepción de la reencarnación fue eliminada, y hasta tildada de herejía. A pesar de los esfuerzos, por tratar de ocultar o de eliminar este hecho en la Biblia, no fue posible arrancar todos los pasajes bíblicos que corroboran esta realidad.

Voy a referirme al Retorno o Reencarnación en algunos pasajes de la Biblia, en los cuales puede leerse claramente esta verdad, :

Y en Eclesiastés, llamado el Predicador, 1: 7, 9, 10 y 11 leemos:
7. Los ríos todos van al mar, y el mar no se llena; al lugar de donde los ríos vinieron, allí vuelven para correr de nuevo.
9. ¿Qué es lo que fue? Lo mismo que será. ¿Qué es lo que ha sido hecho? Lo mismo que se hará; y nada hay nuevo debajo del sol.
10. ¿Hay algo nuevo que se pueda decir: He aquí esto es nuevo? Ya fue en los siglos que nos han precedido.
11. No hay memoria de lo que precedió, ni tampoco de lo que sucederá habrá memoria en los que serán después.
Nuevamente en Eclesiastés 3: 15 leemos:
Aquello que fue, ya es; y lo que ha de ser, fue ya; y Dios restaura lo que pasó.
Y una clara evidencia de la Reencarnación de la esencia del profeta Elías en Juan el Bautista, la encontramos en la profecía de Malaquías, 4: 5, 6 que dice así:
5. He aquí, yo os envío el profeta Elías, antes que venga el día de Jehová, grande y terrible.
6. El hará volver el corazón de los padres hacia los hijos y el corazón de los hijos hacia los padres…

Tanto los teólogos judíos como los cristianos aceptan que la profecía se refiere a que, antes de la llegada del Mesías, habrá de regresar Elías (su Esencia).
En Juan 1: 6, 7, 26, 27 y en otros versículos más, se evidencia que Juan el Bautista ha sido enviado a preparar la llegada del Hijo de Dios.
6. Hubo un hombre enviado de Dios, el cual se llamaba Juan.
7. Este vino por testimonio, para que diese testimonio de la luz, a fin de que todos creyesen en él.
26. Juan les respondió diciendo: Yo bautizo con agua; más en medio de vosotros está uno a quien vosotros noconocéis.
27. Este es el que viene después de mí, el que es antes de mí, del cual yo no soy digno de desatar la correa del calzado.

Si analizamos detenidamente, podemos evidenciar que la labor que Elías habría de hacer era la de allanar el camino del Mesías, lo que efectivamente hizo Juan el Bautista.
Y el mismo Jesús, en Mateo 11: 9, 10, 13,14 dijo:
9. Pero ¿qué salisteis a ver? ¿A un profeta? Sí, os digo, y más que profeta.
10. Porque éste es de quien está escrito: He aquí, yo envío mi mensajero, delante de tu faz, el cual preparará tu camino delante, de ti.
13. Porque todos los profetas y la ley profetizaron hasta Juan.
14. Y si queréis recibirlo, él es aquel Elías que había de venir.

Realmente es doloroso y detestable saber y ver cómo le han cerrado, y le cierran las puertas del conocimiento, de la sabiduría, a los seres humanos, con la vil destrucción, y el ocultamiento o desaparición de papiros, pergaminos y muchos documentos encontrados, de un valor incalculable, y en los cuales se hacía referencia o alusión a la Reencarnación y a otras realidades. Los escritos que no fueron destruidos y quemados, fueron ocultados por estas mentes cavernarias e inquisidoras, por estos miserables que le causaron la fatídica ceguera al mundo.
La realidad de la reencarnación no escapó a esta detestable manipulación, y por causa de este desconocimiento, la humanidad ha caído en tremendos errores, al tener la creencia de que solo se vive una vez, es decir, que tenemos una única, una sola oportunidad; pero tal vez lo más triste es la falsa idea, que según el arrepentimiento que mostremos en el momento de la muerte, alcanzaremos o no el cielo, sin importar nuestro comportamiento en la tierra, ni todo el daño que hayamos causado.


Que absurdo creer que al morir termina todo y que la existencia que concluyó, fue el único paseo que se dio por esta esfera terrestre. Qué tristeza, qué congoja tan grande, desconocer el número de existencias que generosamente nos asignan, las muchas oportunidades que nos regala la Ley Divina para que podamos evolucionar; claro está, si las sabemos aprovechar, porque de lo contrario, si las desaprovechamos o desperdiciamos, involucionaremos.
El Evangelio de Enoc
Qué bueno sería que en algún momento todos los seres humanos tuvieran el privilegio, la fortuna de conocer el evangelio de Enoc, entonces se asombrarían con esta realidad, y empezarían a descubrir y a conocer en forma clara y contundente, por ejemplo, el por qué nacen seres humanos física y mentalmente perfectos, inteligentes, con todas sus facultades, y por el contrario otros sin ellas; también hay quienes nacen enfermos y a los pocos días u horas fallecen, otros padecen durante cincuenta, sesenta o más años, causando con esto tormento y dolor a toda la familia;


Si Dios no discrimina ni castiga a nadie, si Dios nos creó en un principio perfectos, a su imagen y semejanza, entonces ¿ por qué se presenta o sucede este llamado “enigma” o aparente contradicción? Es aquí donde muchos dormidos, inconscientes, se atreven a decir y a pensar que Dios los mandó así, que los castigó sin deber nada, sin haber pecado. Culpan al Creador de los errores que ellos cometen o cometemos, no solo en esta, sino en existencias pasadas;
Reflexionemos sobre todos estos interrogantes y nos daremos cuenta, que es el mismo ser humano el autor de todos estos acontecimientos; cada hombre y cada mujer, somos causantes o creadores de nuestro propio destino. Dios además de darnos el porcentaje de consciencia, nos permitió el libre albedrío, es decir, la capacidad de elegir entre lo correcto y lo incorrecto; de ahí que Él no es el culpable de lo que hagamos o dejemos de hacer;

Es cierto que lo que llamamos la Ley del Destino existe, es el producto de nuestras acciones, pero también es cierto que, en cada existencia tenemos la capacidad de cambiarla, modificando las malas causas que originaron los malos efectos, pero esto solo se logra Despertando Consciencia.

Creen ustedes que el Gran Creador o Arquitecto del Universo, en algún momento dijo: “crearé a este hombre enfermo del hígado, del corazón, de los riñones, ciego, paralítico, con lepra, sordo, con cáncer, con sífilis, etc.” para ver ¿ qué hace o cómo actúa? ¡claro que no!
entonces el hecho que vengan seres al mundo, ciegos, sordos, cojos, posesos, epilépticos, con cáncer, con lepra, tarados, torpes… o a la inversa, sanos, con mucho talento, con grandes valores o los llamados “genios”, como: un Leonardo Da Vinci, un Miguel Ángel, un Albert Einstein, un Galileo Galilei, un Nostadamus, también un Hermes Trismegisto, un Beethoven o un Mozart, que a los cinco o seis años de vida, ejecutaban el piano maravillosamente, o los actualmente conocidos como niños de las estrellas o niños azules, etc., ¿ quién enseñó a estos seres, a estos sabios, el arte, la ciencia, la filosofía, la música, la astronomía, la mística, por qué nacieron y nacen con estos conocimientos?

Recapacitemos profundamente, para que lleguemos a la comprensión que todo lo bueno que hagamos en cada una de nuestras existencias, tiene su retribución o pago en sabiduría, salud, bienestar… y todas las malas actuaciones también tienen su cobro, con dolor, enfermedades, necesidades… es decir obra o actúa, la Ley de Acción y Reacción o Ley de Causa y Efecto, conocida en el oriente como Karma y Darma, estas son leyes a las cuales nadie puede escapar, son reales y matemáticas, aunque no quieran aceptarlas.
Aquellas personas bebedoras de alcohol o que mueren alcoholizadas, regresarán con anomalías hepáticas, como cirrosis, problemas cardíacos, hipertensión arterial… individuos que fueron muy glotones, muy comilones, reencarnarán con alteraciones de la tiroides, obesidad, etc., aunque ahora no coman mucho; el fumador regresará con deficiencias respiratorias, como:

asma, bronquitis crónica, cáncer pulmonar, de garganta, etc., una persona difamadora, enredadora, chismosa, murmuradora, vendrá muda; un promiscuo sexual, ya sea hombre o mujer, retornará con desviaciones sexuales, cáncer, enfermedades de su aparato reproductor, etc., esto por citar unos pocos ejemplos.
Es así como operan estas leyes, conocidas también como la Ley del Talión o del “ojo por ojo y diente por diente”, aunque la mayoría de la humanidad crea equivocadamente que el Maestro Jesús el Cristo, haya venido a derogarla o a eliminarla; sin embargo, Él vino a hacer claridad sobre la misma y a mostrarnos o enseñarnos que lo malo que hagamos hoy, mañana tendremos que pagarlo; porque el cambiar de nombre una cosa, no es cambiar su esencia o atributo, Él dijo: “con la vara que midiereis seréis medidos”, “el que a hierro mata a hierro muere”; estas son las mismas Leyes con diferentes nombres, es decir, la misma Ley de “Causa y Efecto”; entonces cuando reencarnamos o estamos en Reencarnación, cosechamos lo que sembramos en la existencia o existencias pasadas o anteriores, inclusive de lo que hicimos en la mañana, recibiremos el pago en la tarde.
La Ley de la Reencarnación o del Regreso, no es cuestión de religiosidad, no es un cuento de hadas, no es superstición, ni mucho menos un chiste de mal gusto; es una realidad, una Ley irrefutable, la cual se cumple queramoslo o no, aceptémosla o no, es universal e irrebatible y al igual que la Ley de Causa y Efecto, es matemática, exacta, y a través de ella recibimos el pago de lo que hemos ganado, o el cobro de lo que debemos por las malas obras, errores o equivocaciones.


La Esencia, Consciencia, Chispa Divina, Alma o como ustedes quieran llamarle, permanece, continúa existiendo en otros planos de Consciencia, lo que desaparece es el cuerpo físico y la personalidad. Con esto quiero explicar que la Esencia, Consciencia o Alma, al igual que el conductor mencionado, pasa de un cuerpo ya inservible, o que terminó su misión, a otro nuevo cuerpo, de acuerdo a las leyes y al tiempo determinado para tomar el próximo organismo.

Reencarnar entonces, es tomar cuerpo de carne y hueso nuevamente, o sea que todo ser que retorna está reencarnando; no importa su nivel, ya sea una persona común y corriente, Iniciado o Maestro, todos al tomar cuerpo físico, estamos Reencarnando. Esta Ley de la Reencarnación, también cobija a los animales, ellos también reencarnan, porque tienen su Esencia o Chispa Divina. Y aunque a muchos les haga romper o rasgar sus vestiduras y murmurar, los animales, también tienen alma.
Todos los seres humanos reencarnamos, sin embargo existe una gran diferencia entre aquellos que han trabajado sobre sí Mismos y han alcanzado el Despertar de su Consciencia y los que permanecemos dormidos.


El que está Consciente, Despierto, puede elegir el vehículo o cuerpo físico en el cual desea Reencarnar, el género o sexo, la familia, la ciudad o país, las condiciones bajo las cuales quiere renacer, etc., en cambio los dormidos, debemos hacerlo según nuestras deudas kármicas, no podemos, no tenemos libertad para elegir. Nacemos ciegos sin saber cuándo, cómo, en dónde o en qué circunstancias.
Y finalizo este capítulo con el siguiente versículo, en el que se arroja más luz al tema de la Reencarnación. “Al pasar Jesús vio a un hombre ciego de nacimiento. Y le preguntaron sus discípulos, diciendo: Rabí ¿ quién pecó, éste o sus padres para que haya nacido ciego? “ Juan 9:1, 2 ¿ Qué sentido tendría que los discípulos de Jesús formularan esta pregunta, sino supieran que se puede pecar antes de nacer, es decir, en una existencia anterior? ¿O es que alguien puede ser “castigado” – desde su nacimiento – antes de haber cometido pecado alguno?

¡Qué bueno es investigar, antes que murmurar!
Bibliográfia.
2018. Psicología Regenerativa Integral y Revolucionaria 2 La Revolución de la Consciencia Filosofia de Vida. © Laureano Rodriguez Morales. https://www.psicologiaregenerativa.com/libros/
Imagenes:


